Qué nos identifica

En Can Bas nos expresamos en clave contemporánea y honesta desde lo más profundo de nuestra esencia. Hallamos la excelencia en las raíces de la tierra, en el conocimiento y en la experiencia.

En Can Bas desvelamos lo más sublime de un potencial conservado en la memoria para elaborar auténticos vinos de terruño.

El dominio vinícola

Can Bas es un paraje donde la viña viene cultivándose desde hace más de dos mil años; un núcleo habitado desde tiempos remotos; una casa solariega edificada sobre una antigua masía; una unidad de producción agrícola dedicada ininterrumpidamente a la viticultura.

Can Bas es una bodega en la cual, hoy por hoy, únicamente elaboramos vinos procedentes de las viñas de nuestra finca, sin menoscabar que esta casa ha sido una cella vinaria desde sus orígenes.

Can Bas es una propiedad, una tierra, un compendio de historia, un nexo de cultura, la suma de ilusiones, esfuerzos, conocimiento, experiencia y trabajo. Es un referente en el marco geográfico del Penedès así como un punto de interés turístico y enoturístico.

Can Bas es un lugar y es una idea; quizás también una pasión. Es una manera de hacer vino, un paisaje y una gente.

Todo ello constituye el dominio vinícola Can Bas.

La marca

El nombre Can Bas que hoy designa la marca de nuestros vinos y del dominio vinícola se remonta al año 1668. En Cataluña, es tradición nombrar las casas de campo –sean grandes o pequeñas- con el nombre del propietario precedido por el vocablo Can, que significa casa de. Así pues, el gentilicio Can Bas significa casa del señor Bas. A pesar de que la finca y la explotación agraria ya existían en la edad media, el nombre que ha perdurado hasta hoy se originó a finales del siglo XVII. En recuerdo de ese momento, el logotipo CAN BAS adopta un cuerpo tipográfico de familia romana en caja alta; clásico, esbelto e inscrito en un marco rectangular rematado con volutas de inspiración barroca.

marca-petit En honor a la antigüedad y a los orígenes medievales del dominio vinícola, la marca CAN BAS se distingue también por su imagotipo. Se trata de una cruz griega encuadrada dentro de una figura romboidal de composición centrífuga, poco habitual en nuestras tierras. Esta cruz corona el campanario de espadaña de Sant Joan Salerm, la iglesia románica propiedad del dominio Can Bas que vio nacer casa, viñas y cultivos. La cruz es el símbolo de esta casa, testigo de su historia y de su evolución. La cruz representa la encrucijada en donde confluyen tierra, tiempo, hombres, viñas y vinos. marca-petit-2 Finalmente, en homenaje a las raíces mediterráneas del dominio vinícola Can Bas y en tanto que expresión de su ideario, la marca CAN BAS establece el azul como color corporativo. Un azul profundo, cálido, plácido, luminoso, reverberante; símbolo de confianza y de sinceridad. Un azul que es metáfora del tiempo y signo de un espíritu. El azul honra a todos los que hemos hecho posible que Can Bas sea Can Bas.

Los valores

En Can Bas entendemos el trabajo de la viña y el vino como un privilegio y una responsabilidad.

En Can Bas tenemos el privilegio de trabajar en aquello que nos apasiona; el privilegio de elaborar unos vinos únicos que expresan las cualidades de la tierra que cuidamos; de ser depositarios de un pasado, de un patrimonio y de un paisaje; de convivir con un entorno natural y humano en equilibrio; y de contribuir a la cultura de la viña y del vino.

En Can Bas tenemos la responsabilidad de repensar día tras día nuestra labor para mejorarla. La responsabilidad de sacar adelante una tierra, una casa, una empresa; de escuchar al payés, al enólogo y a todas las personas que forman parte de nuestro equipo; de atender al cliente por encima de todo. La responsabilidad, también, de preservar el entorno y de actuar siguiendo un código de buenas prácticas y criterios de sostenibilidad medioambiental.

En Can Bas nos hemos fijado el objetivo de elaborar vinos honestos, imbuidos de una enorme calidad natural y humana para que los disfrutes en toda su plenitud.